Crónica de un sueño transformado en Aventura
La noche anterior a la salida del viaje, empiezo a contar la historia de esta aventura, tengo muchas expectativas y miedos sobre lo que puede suceder, sin embargo, el futuro solo puedo adivinarlo y el pasado solo puedo contarlo, cada mañana me despierto para vivir ese día como si fuese el primero y a su vez el último.
Esta aventura comenzó cierta tarde, que parecía ser una normal, no sabía lo que el destino tenía deparado para mi, un sueño, que consideraba lejano empezaba a hacerse realidad. En el acostumbrado restaurante, antes de la clase de siempre, un amigo me comentó sobre un viaje, que a primera vista, lucía como una utopía, pero como dicen por ahí soñar no cuesta nada.
Actuando bajo dicho pensamiento, le comenté a mi Mamá, quien sabe siempre como apoyarme, tal vez no lo haga de la manera convencional, pero lo hace de la manera ideal. Ella de la manera más sensata confirmó mi temor, era solo un sueño, nada más que eso, pero la esencia de la vida, es luchar por nuestros sueños, así que me dijo que no perdiera la esperanza, el cosmos tiene grandes cosas destinadas para cada uno.
Así pues casi como en un parpadeo, dicha utopía fue transformándose en un hecho, el gran día está a unas cuantas horas, una vez más tengo muchos sentimientos mezclados, mi corazón está divido, aquella parte aventurera está al borde del éxtasis, contrastando con aquella parte que busca estabilidad, esa parte a la que le duele dejar a quienes quiere así sea por un fin de semana.
La vida siempre nos da motivos para ser felices, ya sea personas maravillosas o situaciones extraordinarias, estoy segura que es tiempo de dejar el pasado atrás, recordar sin dolor, es tiempo de sonreír no como una fachada, sino como un respiro del corazón... Es tiempo de vivir, es tiempo de dejar de soñar la vida para vivir el sueño...
Comentarios
Publicar un comentario