cielo nublado, corazón empantanado...
Y de repente los recuerdos atacan despiadadamente...
Sí, ya sé que así como las personas llegan a nosotros de una manera inesperada, suelen irse de la misma forma, en ocasiones sin que nos demos cuenta... A veces dejando un sabor amargo, con la duda ¿no fue quizás muy poco tiempo?
Sin embargo, después de meditarlo, reconozco que fue simplemente el tiempo necesario, lo realmente trascendente es que tanto se aprovecharon los momentos junto a esas personas tan valiosas...
Siento que en tan poco tiempo he dicho demasiados "adiós", también he dicho muchos "hola", por lo cual simplemente me pregunto si no soy más que un ave pasajera que no es capaz de valorar a las personas que tiene a su lado, o que las valora demasiado, por lo cual huye a la primera decepción...
Sólo quiero algún día sentir que he encontrado mi hogar, del cual nunca sentiré la necesidad de huir, por que me encuentro en casa, rodeada de los míos, sentir la seguridad y la felicidad de un sólo instante y un para siempre...
De nuevo los recuerdos atacan despiadadamente, devorando sin compasión aquellos sentimientos que permiten que llore, que sonría, que viva... Me atrapan y me llevan a un laberinto sin salida, donde la soledad se apodera de la valentía, la pasividad de apropia de la fuerza, la indiferencia se adueña de los sentimientos...
Me convierto en un fantasma que vaga sin sentido alguno por el mundo, que ya no vive, pero tampoco muere... Lo único que puede hacer es recordar el pasado abandonado y el futuro útopicamente inexistente...
Sí, ya sé que así como las personas llegan a nosotros de una manera inesperada, suelen irse de la misma forma, en ocasiones sin que nos demos cuenta... A veces dejando un sabor amargo, con la duda ¿no fue quizás muy poco tiempo?
Sin embargo, después de meditarlo, reconozco que fue simplemente el tiempo necesario, lo realmente trascendente es que tanto se aprovecharon los momentos junto a esas personas tan valiosas...
Siento que en tan poco tiempo he dicho demasiados "adiós", también he dicho muchos "hola", por lo cual simplemente me pregunto si no soy más que un ave pasajera que no es capaz de valorar a las personas que tiene a su lado, o que las valora demasiado, por lo cual huye a la primera decepción...
Sólo quiero algún día sentir que he encontrado mi hogar, del cual nunca sentiré la necesidad de huir, por que me encuentro en casa, rodeada de los míos, sentir la seguridad y la felicidad de un sólo instante y un para siempre...
De nuevo los recuerdos atacan despiadadamente, devorando sin compasión aquellos sentimientos que permiten que llore, que sonría, que viva... Me atrapan y me llevan a un laberinto sin salida, donde la soledad se apodera de la valentía, la pasividad de apropia de la fuerza, la indiferencia se adueña de los sentimientos...
Me convierto en un fantasma que vaga sin sentido alguno por el mundo, que ya no vive, pero tampoco muere... Lo único que puede hacer es recordar el pasado abandonado y el futuro útopicamente inexistente...
vive en la idea de un eterno presente haber como te va
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