Conclusiones de un día nublado
Después de mucho llorar y de que los sollozos inquietaran a mi gatita, llegué a algunas conclusiones: para mí es mucho más importante mi salud mental que mi salud física, por algo decidí estudiar psicología y no medicina, bueno aparte de mi fobia a la sangre.
Por lo cual entendí aquella frase que dice "un buen capitan se hunde junto con su barco", no se trata del barco como tal, se trata de una parte de sí, el barco se convierte en ese lugar donde se refugian tus más profundos deseos, miedos, esperanzas. Es el único confesor, un verdadero mejor amigo, de quién no puedo ocultar la verdad, quién me ha visto llorar más que nadie, quién conoce hasta mis sueños.
Así que aquí estoy, bajo las estrellas esperando que suceda lo que tenga que suceder y aunque no puedo respirar tranquila siento una absurda tranquilidad en mi corazón, las lágrimas cesaron, las preocupaciones ya no inundan mi mente, a fin de cuentas ¿a quién le importa/o realmente?
Cierro mis ojos y tengo que reconocer cuánta nostalgia sentía de ver las estrellas 24 horas del día, de dormir protegida por aquellas manos imborrables como sello de amor, junto con el atrapasueños que aleja las pesadillas de las noches donde la Luna se asoma en lugares reconditos que no logra alumbrar mis ojos y así como cada uno de los recuerdos de algunas de las personas que a lo largo de mi vida se han preocupado por mí.
Here is my Home Sweet Home, el barco con el cual estaría dispuesta a hundirme.
Por lo cual entendí aquella frase que dice "un buen capitan se hunde junto con su barco", no se trata del barco como tal, se trata de una parte de sí, el barco se convierte en ese lugar donde se refugian tus más profundos deseos, miedos, esperanzas. Es el único confesor, un verdadero mejor amigo, de quién no puedo ocultar la verdad, quién me ha visto llorar más que nadie, quién conoce hasta mis sueños.
Así que aquí estoy, bajo las estrellas esperando que suceda lo que tenga que suceder y aunque no puedo respirar tranquila siento una absurda tranquilidad en mi corazón, las lágrimas cesaron, las preocupaciones ya no inundan mi mente, a fin de cuentas ¿a quién le importa/o realmente?
Cierro mis ojos y tengo que reconocer cuánta nostalgia sentía de ver las estrellas 24 horas del día, de dormir protegida por aquellas manos imborrables como sello de amor, junto con el atrapasueños que aleja las pesadillas de las noches donde la Luna se asoma en lugares reconditos que no logra alumbrar mis ojos y así como cada uno de los recuerdos de algunas de las personas que a lo largo de mi vida se han preocupado por mí.
Here is my Home Sweet Home, el barco con el cual estaría dispuesta a hundirme.
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