7 de Noviembre/09



Al empezar quizás pareciera un sábado normal, mi clase acostumbrada de Latín, con la diferencia de que era la última. Y aunque nadie lo supiera, yo lo sabia, hoy no era cualquier sábado, hoy era el gran día.

Después de cuatro horas en la clase de Latín, risas, trivialidades, preguntas, soluciones, el gran momento se acercaba. Par contratiempos, nada que no se pudiera enfrentar.

Por medio de canciones puedo contar los minutos para la hora esperada, ese momento que durante tanto tiempo ansié y que incluso llegue a pensar no llegaría.

Se que la cuenta regresiva ha terminado, por que las personas que me quieren y van a compartir este momento tan especial conmigo, están aquí, brindándome una sonrisa de apoyo y un abrazo de valor.

El dibujo es perfecto y punzada por punzada va quedando plasmado en mi cuerpo y en mi alma. Las lágrimas de dolor se mezclaron con las de nostalgia y felicidad.

Minuto tras minuto, el dolor no disminuía, no obstante el apoyo de quienes me acompañaban aumentaba cada segundo, siento que no les dije lo suficiente, cuan importante era para mi su presencia ese día.

Finalmente, el sello de amor y amistad de mi corazón, ahora está reflejado en mi cuerpo. Sé que puedo cumplir todo lo que sueño, soportar cualquier situación, caminando junto a aquellas personas que están junto a mí y que están dispuestas a acompañarme y apoyarme.

No puedo olvidar mi pasado, pero esté debe ser motor para continuar en el presente, no se que me deparé el futuro, sólo sé que siempre tendré la fortuna de estar rodeada de personas tan absolutamente maravillosas.

Gracias a ti por estar en mi vida... (Robin)
Gracias a ti por compartir una experiencia tan única... (Mafe)
Gracias a ustedes por acompañarme en un día tan especial... (Christian, Julian)
Gracias a ustedes por leer sobre uno de los días mas especiales de mi vida... (lectores de pensamientos lunáticos)

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